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Grupo Argraf, decidida apuesta por Miyakoshi


Grupo Argraf, la compañía alavesa, toda una referencia en el mercado español en la fabricación de etiquetas; vuelve a ser noticia por sus inversiones en maquinaria.

En esta ocasión, una semi-rotativa offset UV Miyakoshi MLP16C, suministradas por OMC, sae; se suma al completo parque de maquinaria de Grupo Argraf para mejorar su servicio al cada vez más exigente mundo del vino y el cava, su principal mercado.

 

La nueva Miyakoshi MLP16C de Argraf es el decimoséptimo modelo instalado por la compañía japonesa en Europa y el primero en España. Que una compañía como Grupo Argraf haya decidido dar el paso hacia esta marca, siendo la primera que aterriza en el mercado español, es muy significativo.

Martín Torroba analiza los inicios de la operación: “Había llegado un momento en que en flexografía ya éramos muy fuertes, creo sinceramente que hemos mejorado mucho este tipo de impresión, por lo que pensé que había que avanzar en el campo del offset. Empezamos con una máquina china, pequeña, que evolucionó de manera fenomenal durante los meses iniciales y que, al querer complementarla con una segunda unidad offset, he querido ser más selectivo”. Ahí es donde entró Miyakoshi, de la mano de OMC. “Estudiamos varias opciones y la de Miyakoshi fue la que más nos gustó a nivel tecnológico, fue una decisión puramente técnica”, añade.

“Desde OMC hemos hecho un gran esfuerzo para que Grupo Argraf instale la primera Miyakoshi MLP16C en España, para nosotros es un orgullo y no ha sido una venta más, sino una operación estratégica”, declara Enrique Rodríguez, Director General de OMC.

OMC constituyó en Septiembre de 2015 una joint venture con Miyakoshi para iniciar Miyakoshi Europa desde Madrid. “La apuesta de la compañía japonesa por el mercado europeo es muy seria y eligieron España como sede central por el tipo de producto que hacen sus máquinas: etiquetas de alta calidad, como por ejemplo para el mundo del vino. En Grupo Argraf vimos una gran oportunidad, en una empresa de referencia no podíamos instalar cualquier equipo, sino una configuración que tenía que tener de todo para marcar la diferencia: formato ampliado, todos los sistemas de control de registro automático… Aunque es una rotativa, es una tecnología mucho más parecida a una máquina offset de pliego de última generación que a una máquina flexo de etiquetas. Y además, de alta producción, lo que les encajaba muy bien. Por eso, para ellos la decisión fue una cuestión técnica”.

“En Grupo Argraf todas las máquinas que entran suelen tener nombre y apellido del cliente por el cual se han adquirido. Y esta no es una excepción. Buscábamos un equipo capaz de hacer trabajos muy especiales, con unas exigencias de calidad muy altas. En definitiva, una impresión offset muy buena. Y eso es lo que vimos en la Miyakoshi MLP16C”, completa Torroba.

Características técnicas de la Miyakoshi MLP16C instalada en Grupo Argraf

Ancho máximo de banda : 420 mm
Ancho máximo de impresión : 406,4 mm
Longitud de repetición : 215,9 – 406,4 mm

Configuración:

Desbobinador + Flexo UV + 6 Offset UV + Flexo UV + troquel con K&B gap master + Rebobinador

Equipamiento:

  • Batería de rodillos con 4 rodillos oscilantes refrigerados
  • Sistema de refrigeración de baterías
  • Sistema automático de lavado de batería
  • Sistema automático de registro – BST AR4000
  • Sistema de ajuste de registro diagonal
  • Barras anti-estática
  • Guía de banda
  • Limpiador de banda
  • Sistema automático de lubricación
  • Tinteros electrónicos
  • Secadores UV con base refrigerada por agua
  • Software con función de almacenaje de trabajos
  • Función de segunda pasada
  • Desbobinador y rebobinador de hasta 1.270 mm

¿Significa esto que, para Grupo Argraf la impresión offset en rotativa, hoy por hoy, está por encima del resto de las tecnologías?

La respuesta de Martín Torroba, estimulante: “El flexo, lógicamente, no llega a la calidad del offset, aunque yo siempre digo que en Grupo Argraf hemos mejorado mucho el flexo, lo veo en las etiquetas que hacemos ahora, en comparación con las de hace años. Y hemos mejorado fundamentalmente por los fotopolímeros, por el gran secado de las lámparas de flexo y porque una etiqueta de vino, que normalmente exige una diferenciación y unos acabados de alta calidad, hace que te especialices”.

“La Miyakoshi ha venido para un trabajo muy especial en este caso, algo que sólo se puede hacer con offset”. “Quien compra una etiqueta de este tipo está comprando imagen, es la parte más crítica del producto a la hora de comercializarlo y no va a querer riesgos”, matiza Enrique Rodríguez, “y con este equipo Grupo Argraf va a eliminar estos riesgos”.

“Efectivamente, si el producto lo vistes mal, lo estás condenando al fracaso. Somos afortunados porque en el mundo del vino y el cava se la da mucho valor a la etiqueta y a su capacidad como herramienta de diferenciación. Hay 6.000 embotelladores en España, de muy distinto tamaño, y para todos es un elemento clave”, completa Martín Torroba.

La rotativa, de seis colores, lleva en producción desde mediados de febrero, aunque la fase de formación del personal se ha completado en unos tres meses aproximadamente.

Si hay algo que distingue a la empresa de Oyón es una estrategia empresarial bien planificada, en la que las inversiones en las tecnologías más avanzadas son parte fundamental de la misma y se suceden a buen ritmo. Martín Torroba, Gerente de Grupo Argraf, tiene un olfato especial para detectar las demandas de sus clientes y, en consecuencia, avanzar en la misma línea, acompañándoles en sus proyectos, con la maquinaria más adecuada para sus necesidades.

Porque el cliente, y no otra cosa, ha sido siempre el motor del cambio y la adaptación de Grupo Argraf a las nuevas tendencias. Sus requerimientos en materia de diseño, impresión y acabados de sus etiquetas han sido siempre respondidos diligentemente con nueva maquinaria que venía a complementar, ampliar o mejorar la ya existente. Como el propio Torroba confirma, “Grupo Argraf siempre ha avanzado de la mano de sus clientes; su éxito es nuestro éxito”.

Conviene detenerse en las siempre interesantes reflexiones de Martín Torroba sobre el estado de sector de la etiqueta en España, la marcha de la economía española y su visión de la empresa.

“El Grupo Argraf es una compañía familiar de referencia en el sector, con un crecimiento orgánico no a base de comprar empresas, sino de crecer desde dentro con el esfuerzo del día a día. Y la verdad es que no nos podemos quejar”, afirma con satisfacción el gerente. Las cifras son más que elocuentes: “con una facturación superior a los 22 millones de euros, este 2015 hemos crecido un 7,1% respecto a 2014 en lo que representa un acumulado de un 30% respecto a 2007, el último gran año antes del derrumbe de la economía; empezamos a crecer en 2010 y en 2011 ya estábamos en los niveles de ventas de 2007. A partir de aquí hemos crecido cada año y esperamos seguir haciéndolo en 2016 porque nuestra ambición no es ser los primeros, sino ser fuertes, tener una unidad muy eficaz y muy preparada tecnológicamente, con unas estructuras que puedan soportar este crecimiento”. Ese es el gran objetivo de Grupo Argraf.

Las bases, pues, ya están puestas. La obsesión de Martín Torroba es, y lo ha sido desde sus inicios, la eficacia. Responder al cliente de forma eficaz. “Nosotros éramos muy fuertes en impresión de etiquetas en hoja y, en 1999, cuando tan sólo el 3% de las etiquetas se hacían en autoadhesivo en La Rioja, nuestro mercado más cercano, seguimos a un cliente que pasó al autoadhesivo e instalamos la primera máquina en esta línea. Hoy, el 60% de nuestras etiquetas son autoadhesivas. Simplemente hemos ido siguiendo el crecimiento de nuestros clientes, hemos crecido con ellos, de la hoja al autoadhesivo, para seguir ofreciéndoles un servicio eficaz”. Lógicamente, esta evolución ha requerido de inversiones continuadas en tecnologías, formación de personal, ampliación y acondicionamiento de instalaciones. “Y todo eso lo hemos tenido que hacer con el agravante que supone pasar de plano a autoadhesivo, lo que ha sido un doble esfuerzo respecto a empresas de artes gráficas que habían nacido ya en el autoadhesivo y no han tenido que hacer esta transición. Nosotros la hemos hecho, con toda la celeridad que mis clientes me han solicitado y, además, nos hemos situado como líderes en España en este segmento”, explica Torroba.

Y es que la compañía alavesa goza de una más que merecida reputación por la calidad de sus trabajos. “Nuestro éxito se ha fundamentado en dos puntos”, analiza Martín Torroba: “el primero, diseño. Hemos ayudado a diseñar. Hemos acompañado a las personas de marketing, a los dibujantes y diseñadores de las bodegas y a sus asesores, ha sido nuestro caballo de batalla fundamental; y el segundo, el enriquecimiento de las etiquetas, es decir, los acabados. Nuestra maestría en acabados nos permite mejorar la identidad de la marca. En otros sectores no se da tanto, pero en el vino es crucial”.

En resumen, diseño, inversión y tecnología, han sido los grandes motores de Grupo Argraf. Como afirma el gerente, “conocemos a nuestros clientes y sus productos, sabemos las máquinas que tienen, las velocidades a las que quieren ir embotellando y compramos aquello que se adapta a la posibilidad de rentabilizar lo que los clientes quieren de una forma industrial, no artesanal, porque no podemos ser artesanos ni nos dedicamos a ello”.

¿Y qué decir del estado de la industria de la etiqueta?

“Tal como lo vemos nosotros, en nuestro sector, el vino, el consumo interno español no sube, desgraciadamente, debido a la intranquilidad que genera el paro y el desgobierno. Incertidumbre. Pero en el vino funciona la exportación y estos años pasados han servido para fortalecer el sector exterior muchísimo”, explica.

Pero hay indicios para la confianza: “El segmento de etiquetas autoadhesivas va a seguir creciendo en España, estamos aproximadamente en un 60% de autoadhesivos, mientras que en el centro de Europa está en un 70%. En cinco años pasaremos al 70% y esto significa un crecimiento garantizado, lo que se traducirá en crecimientos del orden del 5-8% anual, de forma general, en nuestra industria. Tendríamos un aumento superior si la economía española despertase de una forma más rápida de lo que se prevé hoy. Porque, para el consumo del vino sobre todo, hace falta que la confianza del consumidor sea algo mayor”.

Fuente: Infopack